Imagina las Presillas Bajas. Un pequeño pueblo de 20 habitantes con vistas al mar, en la falda de un volcán. Escondido de los piratas, pero a solo 4 minutos reales de la Playa del Arco. Cerca de todo, pero sin turismo. Sin tráfico, sin ruidos, sin contaminación lumínica. El corazón del parque. La casa es luminosa, de espacios amplios y silenciosa. De construcción bioclimática, se mantiene fresca de manera natural. Tiene mosquiteras y ventiladores en todos los dormitorios. Cuenta con grupo de presión, depósito de agua propio y calentador solar. Internet de alta velocidad y aparcamiento en la puerta. ¿Que se siente? Imagina noches de brisa y estrellas disfrutando de la mini piscina. Imagina atardeceres de mar y montañas preparando una barbacoa. Imagina desayunos tranquilos escuchando los pájaros. Imagina dejar la puerta abierta y que los niños jueguen en la calle. Si tienes recuerdos de un sitio así, lo sabes: no es fácil de encontrar.